Páginashttps://blogger.googleblog.com/2015/12/highlight-posts-that-matter-most.html

viernes, 21 de octubre de 2011

XXL - escritura automática





… adicta a la angustia penetrante que roe los huesos inmoviliza el cuerpo perturba el alma vidente en un mundo real destruyéndose a pedazos veo lo que no se ve me llaman rara no soy fértil extirparon mi útero fecundo me implantaron uno plástico que no sangra engendro en probeta me dejaron tan sólo las manos y un vacío creativo no me sirve que me hayan dormido no me sirve (no y no) necesito la cuota de sufrimiento ese permanente que fluye en pinceles en yesos en tinta china en acuarelas qué hicieron conmigo estoy perdida en el mundo real ciego obsoleto consumista aquí lo miro de afuera desde el mío agonizando no quiero la cordura ególatra miserable en mi surreal donde están mis sueños mis manos creando soy un robot en serie comprado a china me extirparon la prosa con una microcirugía y me implantaron un vacío saludable dicen…


Elsa Gillari

*safe creative
Código: 1110180329132

miércoles, 12 de octubre de 2011

Myriam B. Mahiques - Regalo a mis amigos virtuales (Gracias por estar presente)

"Frasco de Vidrio" - Obra digital: Myriam Mahiques



Ésta es la primera vez que hago un premio, que en realidad es un agradecimiento a los amigos virtuales que me acompañan desde hace años, algunos no tanto, pero tienen la constancia de pasar por mis blogs y grupos, saludar, comentar, lo cual es un aprendizaje y satisfacción para mí. Sé que participar de las redes lleva mucho tiempo, por lo cual, a aquéllos que se acercan cotidianamente les estoy doblemente agradecida.
He pensado qué imagen les dejaría, y trabajé una foto de un frasco de preservas -que hice yo misma- porque conlleva la metáfora del tiempo, de lo que dura y no perece. Pueden llevarse la imagen a sus sitios, dejarla, sólo mirarla, recordarla, cómo gusten; se llama ¨Gracias por estar presentes!!!¨.
La lista de abajo no tiene orden alguno, fui sacando los links a medida que iban apareciendo. Todos tienen su mérito, en sus distintas actividades, y los invito a clickear en los links y conocer sus sitios. Es una lista abierta que iré completando.
Debiera también mencionar a mi esposo, arquitecto Luis R. Makianich, quien no me comenta por escrito, sino personalmente, día a día y mucho he aprendido con él también.


Gracias Myriam

miércoles, 13 de julio de 2011

martes, 28 de junio de 2011

神の光



con claro de luna

derramé tus cenizas

allí

en el cristal bravío entre corales

y madreperlas

fuimos uno


ojos color mar

mi otra mitad

ese amor puro

fundido

en uno


me gritaban al oído

sollozando

turmalinas negras

pero yo era luz

era calma


en la caverna de oro

encontré un ángel

me senté en mi trono dorado

junto a él

lo acaricié…

la espada azul luminosa

del gran Arcángel

cortó mis ataduras


me rodearon

sabias entidades

en la quinta dimensión


descubrí

mi belleza interior

lloré cristales de roca

en mis manos la creación


contraje matrimonio

con mi Yo Superior





elsa gillari

*safe creative

1106289558542

miércoles, 18 de mayo de 2011

BOMBARDINO





Fotografía con tratamiento digital
Elsa Gillari
registro AICOA
todos los derechos reservados.



Este instrumento de viento llamado Bombardino, está construido en Si bemol y con voz registro en la extensión de barítono-tenor. Perteneció a mi padre. Lo tocaba en la banda Municipal de su pueblo en Italia. Me lo ha dejado de herencia, al igual que el amor por la música especialmente sinfónica, la más valiosa herencia que me acompaña junto a sus recuerdos. Además, conservo sus partituras junto a una foto color sepia de él, con su uniforme de músico de Banda, sosteniendo este Bombardino. Le faltan algunas piezas que tengo guardadas.  Su manufactura, data de más de cien años. Le he tomado una fotografía y luego la intervine con tratamiento digital.








jueves, 21 de abril de 2011

OPCIONES





   En esa negra noche el riachuelo me invitaba al suicidio. Contemplé las aguas turbias con mis recuerdos, suspendida en el tiempo, esperando una respuesta que no tenía. Me aferré a la baranda del puente y lo seguí mirando desafiante.
   Por un instante pensé en la vida; en mi nefasta vida buscando una fórmula final de felicidad o una estrategia suicida que no fallara esta vez. No eran humores acuosos de suciedades cloacales el método planeado para el final, pero ya no importaba.
   Un niño de la calle se acercó a pedirme una moneda, y pude ver en sus ojitos buscando soles el dolor del hambre; no pude evitar llorar.
   -Una monedita por favor…
Sus pies descalzos y su cuerpo vestido con harapos me hablaban de una inocencia perdida. De noches frías debajo de un puente. 
  Le di unas monedas y acaricié su piojosa cabellera, sintiendo que eran hilos de seda en la cabeza de un ángel. Se marchó con una sonrisa agradeciéndome el bocado recibido.
  El cielo se iluminó de estrellas.
  El riachuelo se transformó en un mar azul; su barro era una fina arena cálida que me invitó a recostarme en posición fetal.
  Acababa de nacer y un ángel me indicó el camino.




elsa gillari
*Safe Creative

martes, 19 de abril de 2011

ENSUEÑO



obra digital
Elsa Gillari
registro Safe Creative
todos los derechos reservados



Un fragmento escultórico de cuerpo color rosado salmón y una varilla de madera a su lado flotando en el aire.
Me dijeron que los pinte.
El día se veía diáfano amaneciendo, iluminando la escena que posaba para mí. Activé mi registro de memoria y lo copié en él para no olvidarlo
Luego, regresé de mi viaje astral…




Elsa Gillari
*safe creative

jueves, 14 de abril de 2011

EMOCIONES...


(clic sobre imagen para ampliar) 



Debo controlar mis emociones; no es cosa de andar por la vida alterada por situaciones que se presentan inesperadamente, produciendo cortocircuito en las neuronas y desestabilizando la coherencia emocional.
Sucedió, que falleció mi tía Felisa a causa de una enfermedad terminal; mi querida tía en la que tenía esperanzas que iba a seguir viviendo, ¡Pero no!
Cuando me avisaron de la noticia me afectó y más por eso del temor que le tengo a la muerte, que anda por ahí asustando a personas sensibles como yo.
Me dieron la dirección del velatorio y me dirigí allí, bajo un estado de emoción profunda, desgarradora, hasta me animo a decir en estado de bio-shock.
Es que nunca voy a velorios, me impresionan los cadáveres, pero en este caso se trataba de mi tía y debía ir a despedirme. Me armé de valor y fui.
Llegué al recinto sola con mi alma dolorida.
-¿Desea tomar un cafecito?
-Sí, gracias.
-¿Un sanguchito de miga?
-Sí, gracias.
Al fondo de la sala, separada por un tabique, se encontraba el féretro rodeado de coronas de flores, que en los velatorios adquieren olor a muerte para estar acorde a las circunstancias.
Me acerqué a mi ya finada tía con el pocillo de café en mano. La miré y el llanto se apoderó de mí nublando mis ojos. Comencé a tener un diálogo imaginario con ella a modo de despedida, en absoluto silencio y agradeciéndole los buenos momentos compartidos, desde mi infancia hasta los últimos acontecidos.
Estaba maquillada; una peluca reemplazaba su cabello rubio -para mejorar su aspecto-, que supuse le pusieron, ya que la quimioterapia le había producido una notable calvicie. Una sonrisa fingida en sus labios mal pegados con pegamento para evitar la emanación de nauseabundos olores, en el transcurso de las horas.
La veía algo diferente a como era en vida, supuse que era lógico en un cadáver. Tenía las manos cruzadas sobre su pecho con un rosario. Yo, con suma ternura deposité sobre sus manos, tres rosas blancas sujetas con un lazo de seda violeta. Acariciaba su rostro suavemente, sintiendo ese frío que indica falta de vida. Pero era mi tía Felisa y mis últimos momentos con ella.
En un descuido al querer acercarme más, se me volcó el café sobre su mortaja; miré a los costados, algunos tenían sus ojos sobre mí... ¡Es que estaba impresionada y cometí ese descuido! Disimuladamente, corrí las rosas sobre la mancha de café para taparla.
-¡Oiga, tenga más cuidado! ¡Mire lo que hizo!
-¿Y usted cree que lo hice a propósito? ¡No me moleste en este momento por favor, fue un accidente!
Había personas que yo no conocía, a lo cual no le di importancia porque ella tenía muchos amigos, me miraban de reojo y hablaban entre ellos.
-Disculpe… ¿Usted la conocía?
-¡Por supuesto! ¿Qué me dice?
Me miraban, en silencio respetando mi momento junto a la muerta.
La besé, dejando sin querer mi huella de labial rojo sobre su frente; con sumo cuidado se la quise tapar con un mechón de su peluca, pero ésta se corrió bastante y quedó desacomodada, media de costado tapándole parte del rostro.
-Una preguntita y no lo tome a mal: ¿De dónde conoce a Clotilde?
-¿Cómo Clotilde?... pero, pero… ¿No es mi tía Felisa?
-Ya sabía yo que usted es una intrusa. Clotilde es mi madre y le conozco sus amistades ¿quién es usted?
-Disculpe, hay una confusión: yo tengo este domicilio donde se está velando a mi tía Felisa.
-Ella no es su tía, y hágame el favor de retirarse. ¡Mire cómo la ha dejado a la pobre!
- Le juro que son muy parecidas… ¿Y dónde está mi tía entonces?
-¡Qué sé yo donde está su tía! Por favor retírese ya mismo.
De pronto, en medio de esa confusión, aparece mi primo, me toma del brazo y me dice despacio al oído:
-¡A la tía la están velando en la sala vecina, te equivocaste de muerta! Vámonos de aquí, yo te indico… ¡Menos mal que te vi llegar; cuando te busqué no te vi allí!
A pesar de mi estado de conmoción... ¡Me pareció extraño no ver a ninguno de nuestros familiares!

-¿Un cafecito?
-¡No, gracias!








  
Elsa Gillari
©



domingo, 10 de abril de 2011

HOMBRE GRIS


"Hombre Gris" óleo en barra y tinta china - 70 X 50 cm.

Elsa Gillari

©Derechos de Autor reservados,

prohibida su reproducción y derivados

(clic sobre imagen para ampliar)


Hombre Gris

hombre gris que divagas lacerado
hombre gris sin aroma de madre
hombre gris agónico en el Hades
hombre gris
siempre serás gris
no conoces de  colores

©
Elsa Gillari

10-04-11
.....................................


Extensión complementaria el 16-03-16

 Esta pintura la he creado inspirada por un aluvión de imágenes y palabras que guiaron mis manos para que así lo hiciera, para plasmar mi visión del  "Hombre Gris". Algunas de las palabras conceptuales que aún recuerdo son: rutina, resignación, repetición de actos diarios sin placer, apegos, cargas innecesarias, falta de amor, soledad en compañía, mandatos, creencias. Un Ser Humano que sólo se rige por la razón y su lógica, inmerso en un sistema manipulador al que no desea apartarse por su conformismo, su comodidad básica material, a gusto sin más pretensiones, que requieran un esfuerzo extra y un enfrentarse con su dolorosa realidad y asumir los cambios a los que tanto teme.


"Nuestra realidad subjetiva no es la realidad general"



El Arte es un enorme árbol con frondosas ramas, tal vez una añeja Sequoia simbolizando el árbol de la vida. Las ramas se entrelazan entre sí y re-crean otras obras, que se van multiplicando en Geometría Fractal Infinita, con registro de las anteriores.

He leído este profundo texto de Héctor Fariña, seudónimo hachefe quien amablemente lo ha cedido a mi pedido, para acompañar  la pintura, completando mi propia visión subjetiva  que me llevaron a pintarla y complementándola con su "hombrecito verde"




Esas mañanas en las que dos, no existe. O los pro y los contra de ser un hombrecito verde



1
Como cada mañana, el despertador sobresaltó a Guzmán. 
El mismo atolondramiento. Las mismas pocas ganas. La misma rutina que no es necesario describir.
Con los ojos entrecerrados, como queriendo prolongar el sueño, deambula hasta el baño. Necesita mear. Apoya una mano sobre la pared y con la otra dirige el chorro. El clásico sonido del líquido golpeando al agua lo satisface. Mientras se vacía, mira su mano apoyada en la pared. Una mancha oscura resalta sobre lo blanco; exactamente bajo su mano y se pregunta cuántas veces hizo lo mismo. Cuántas costumbres dejan marcas. Solo marcas. Retira la mano apresurado, como si eso fuera a devolver lo impoluto a la pared.
Se lava la cara y los dientes y pasa las manos por su pelo que no necesita peinar. Por primera vez se mira al espejo.
2
Lo que ve, lo hace dar un salto hacia atrás. Su corazón late con fuerza y su piel se eriza. 
Su imagen reflejada no lo mira. Se mueve con él, está tan desnuda como él, pero no lo mira. Mantiene la cabeza gacha. 
Mueve el espejo y se fija detrás buscando el truco, la broma de alguien. Nada.
Todo su cuerpo tiembla ante lo inexplicable y grita. 
—¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué carajo pasa…?!
—¿Qué pasa? —pregunta la imagen del espejo—. Me avergüenza ver en qué nos convertimos. Éramos un hombre. Con defectos, con miedos, con errores. Pero con la suficiente valentía para enfrentarlos. ¿Y ahora…? 
3
Guzmán se apoya  sobre el lavatorio. El agua sigue saliendo de la canilla formando un remolino que la hace desaparecer. La cierra, pero antes que se vayan los últimos restos, pone el tapón y toca el agua que queda aprisionada. La acaricia. La deja escurrir entre sus dedos. Una lágrima cae y se mezcla. Todo parece mezclarse.
Al fin, la deja ir. Hasta la última gota.
Vuelve a mirar el espejo y se enfrenta con su mirada.
4
Afuera, solo era un día más. El otoño estaba siendo benevolente. La gente apurada, enfrascada en sus pensamientos. Consultando sus teléfonos como si allí hubiera alguna respuesta. En la esquina, todos coincidían en una mirada. 
Los hombrecitos del semáforo.
Uno imponiendo el orden. Diciendo que te detengas por tu seguridad. Que no te atrevas, siempre tan seguro de sí mismo.
El otro, caminando, sin mirar atrás ni a los costados. Solo caminando.
Toda la vida caminando sin llegar a ningún lugar.





Héctor Fariña (hachefe)


© Todos los derechos reservados









domingo, 27 de marzo de 2011

AZUL





Fotografía con tratamiento digital
Elsa Gillari
*Registro Aicoa
(clic sobre imagen para ampliar)



Te aseguro que los vi – le dije.
Estaban allí, tres árboles cubiertos de una luz azul que los diferenciaba del resto en el bosque; apartados en un espacio con hierbas, como en un escenario actuando la perenne postura de un árbol. Los otros eran neutros, sombríos. No era noche ni día tampoco atardecer ni amanecer. Extraño muy extraño.   Los vi como un flash que traté de retener y la luz azul me habló sin voz. Me envió una emisión transmisora que aún trato de entender su lenguaje codificado.
Sentada a mi lado escuchaba mi monólogo contando los botones de su camisa descubriendo que faltaba uno – me lo dijo- y también que me callara, no le hice caso, seguí hablando
-¡Devolveme mi botón!
-Yo no lo tengo.
Una habitación en penumbras penetrando una luz desde una ventana luminosa. Debajo de ella un piso de madera terminando en tres escalones. Junto a la ventana un maniquí de sastre desnudo. Tres maniquíes tirados en el piso, sufriendo aunque digan que los maniquíes no sufren. Me dijo que debía pintar esa escena. Le pregunté qué título le pondría a la obra. Cuando lo pintes lo sabrás- dijo.
-¿Ya lo pintaste?
-Sí.
-¿Qué título le pusiste?
-La muerte.
¡Devolveme mi botón te dije!
-No lo tengo.
-Buscalo. No me interesa escucharte.
-No me escuches.
-Me quedé sin poesía, duele mucho este vacío de palabras…
-¿Por qué llorás ahora ?
-Por angustia…
-Ah…
-Dicen que no saben cuando me darán de alta y no quiero estar más aquí
-Yo si quiero, aquí se está tranquilo estamos protegidos del mundo.
-Esto es el mundo.
-Pintaré árboles con luz azul…no quiero escuchar tu mentira, el mundo está afuera.

…………………………………………………………………

Se apagaron las luces de las sórdidas salas. En el silencio de la noche se oían llantos y una voz triste que recitaba un poema a unos árboles pintados con luz azul.






elsa gillari
*Safe creative

jueves, 24 de marzo de 2011

Así...




Dibujo con grafito sobre papel schoeller
Elsa Gillari
registro Safe Creative
(clic sobre imagen para ampliar)





así tuvo que ser
no tuviste
valor para suicidarte
también, así tuvo que ser





elsa gillari
safe creative

miércoles, 9 de marzo de 2011

Autorretrato I



Autorretrato I
Fotografía con tratamiento digital
Elsa Gillari
registro AICOA
(clic sobre imagen para ampliar)




pude ver mis paisajes interiores
al recorrerlos
me encontré con la luz divina
caí en un sopor indescriptible, 
vi luces y colores desconocidos
esa luz anidaba en mí
pinté el aire
había estado ciega









Elsa Gillari
*safe creative

jueves, 3 de marzo de 2011

LO QUE HAY QUE SABER – poema de Charles Bukowski

AUTORRETRATO – Pintura de Vincent  Van Gogh  (1853-1890)


Van Gogh se cortó una oreja

y se la dio a una

puta

que la tiró

extremadamente

disgustada



Van, las putas no quieren

orejas

quieren

dinero.



supongo que ésa es la razón

por la que fuiste un pintor

tan grande:

no entendías

muchas cosas

más





Charles Bukowski (1920-1994)



------------------------------------------------------------------

Entre los 27 autorretratos que pintó Vincent Van Gogh, este corresponde a cuando se cortó la oreja.



Todavía hay dudas al respecto, pero ese hecho en particular es una interpretación de una posible verdad que hace Bukowski en su poema.



Encontré este link en la red, siguen las dudas...

http://teleportglobalcorp.wordpress.com/2009/04/16/confirman-que-van-gogh-no-se-corto-la-oreja/

domingo, 27 de febrero de 2011

MARIONETAS - prosa de Norma Aristeguy

Pintura sobre lienzo con tratamiento digital
elsa gillari
registro Aicoa


Como el eco tenaz que trasciende todas las barreras llegan hasta mí tus olores de vida: llegan con el aroma de voces conocidas, de amigos compartidos, que me cuentan que te diluvia un otoño prematuro, que tu andar vigoroso es oscilante , que tu voz tan sonora ya no canta, que tu serena mirada está turbada, que los escasos duendes de tu risa, han muerto todos, solidarios con tu pena , y que el gesto adusto encabeza el paso de tu soberbia figura, ahora, entregada a la apatía.




Mi primer impulso ha sido huir, no oír, no enterarme…no saber. Pero el alma se me cuela por los rincones tapando todas las salidas. .

Esta otra, callada, que ha dormido tiempo de relojes, que ha paseado vida sin ti, hoy despierta con los ruidos agitados que hacen las letras de tu nombre, y la palabra se presenta confusa, pues el viento ha soplado y corrido las vocales de lugar y a pesar de mí, lo que percibo en medio de lo que escucho, no eres tú.

Me pregunto qué ha pasado con tu muralla, si se habrán gastado las piedras que la contenían, si se te habrán borrado las páginas de todos los cánones, o si tal vez, al zarpar de tus preceptos, te habrás encontrado con el canto de mi sombra.



Residuos de recuerdos me trae una lacónica melodía. Descubro tristemente que recién comienza mi fracaso, pues hasta hoy creí que eras feliz en tu hidalguía. Ahora comprendo que mi exilio ha sido el estampido que ha desperdigado tus letras, hasta hacer de ti, éste que me llega, éste que me traen, éste que escucho: un desconocido.



El saber de tu tristeza y mi destierro inútil me provoca esta sonrisa nueva, que hoy le cuelgo a mi arlequín.



¿Te das cuenta? ¡Qué necedad! ¡Qué loco desvarío! Haber contaminado al mundo con nuestra absurda omnipotencia.

Quizás sea éste, tiempo de reencuentros y de corazas rotas, sin embargo “…nos saludamos de lejos como dos desconocidos…” y seguimos domesticando al alma y recogiendo apurados los restos de ternura que escapan azorados de un tul de indiferencia. Amparada por mi imagen de prudente y la tuya de dureza, te contemplo en la distancia que otorga el pensamiento, obedeciendo a los hilos que tironean mi rostro hacia otro lado: “…Ay si yo con ese hombre hubiese tenido un hijo…”



*(Lo encodillado son versos de la poesía de Rafael De León, “Romance de aquel hijo”)






Norma Aristeguy se ha inspirado en mi obra.
Creación conjunta


registro Safe Creative

jueves, 24 de febrero de 2011

PUERTAS...

Fotografías captadas en un baño de bar e intervenidas digitalmente
elsa gillari





   Leyó varios libros de Charles Bukowski y se produjo en ella una especie de metamorfosis extraña, que no era precisamente la que escribió Franz Kafka.
   Adoptó la costumbre de escribir groserías, nombres y apellidos de personas de su entorno, su número telefónico y condición sexual en las puertas de los baños de bares, influenciada por la obra del escritor; también comenzó a ir a bares con frecuencia hasta emborracharse.
   En pleno estado de ebriedad, estando en un bar, se dirigió al baño confundiéndose con el de caballeros.        No le importó. Hizo sus necesidades en un mingitorio escribiendo luego en una puerta.
-¿Hey, qué haces aquí? No estás en el de damas…pero puedes quedarte...

   En el estrecho espacio a puerta cerrada, se quitó las bragas, desabrochó su blusa dejando al descubierto sus senos y se subió la falda. Él, abrió su cremallera… gemidos y más gemidos.
   Escribió en la puerta “Mary ama a Charles” dentro de un corazón dibujado cruzando una flecha… y su número telefónico en otra puerta, junto a la palabra puta.





elsa gillari
*safe creative



otorgado por Rita Mercedes Chio Isoird

Premio de artenlibertad a la cratividad



domingo, 30 de enero de 2011

EL DIBUJO

REALIDADES QUE SE IGNORAN - Obra de Helena Arregui Lopez


esta bellísima obra de mi querida amiga Helena Arregui, artista visual uruguaya la cuál encuentro dramática, me ha inspirado el texto




Despertaba cada mañana con un sentimiento de angustia. Ese día, su cuerpo se resistía a levantarse del lecho, a comenzar una nueva jornada, otra jornada de tantas, aburridas de hastío sin voluntad de nada. La rutina del vacío la estaba consumiendo robándole a diario días preciados que no valoraba, sólo sentía pasar la vida sin más.
Se levantó y bebió su café negro como de costumbre y encendió el primer cigarrillo del día, luego otro, y otro, reflexionaba... se cuestionaba su razón de vivir.
Con pasos cansados que amortiguaban un peso muerto, fue en busca de sus grafitos y papeles blancos. Sentada, junto a la mesa de roble, comenzó a trazar líneas a modo de abstracta liberación, como si de esa manera expulsara en trazos sus penas contenidas. Encendió otro cigarrillo.
Sobre la mesa a su lado, una botella de vino blanco la incitaba a beber, copa tras copa.
Comenzó a dibujar un cuerpo enjuto de mujer con rostro doliente suplicando al cielo se la llevara a ese punto de luz. Una criatura en sus brazos apoyada en su corazón; ella con su brazo extendido como pidiendo limosna con gesto de piedad. El grafito comenzaba a marcar las sombras del pasado que no se ven pero se refleja en el rostro, dejando espacio para las luces, que asomaban tímidas en un cuerpo plano... sin volumen.
Otra copa de vino, otro cigarrillo.
Giró su cabeza y fijó la mirada en la fotografía de su pequeño hijo que había partido a la eternidad.
(Quiso llorarlo pero ya no tenía lágrimas)
-¡Querida, llegué!...¿está lista la cena? Tuve un día agotador… ¡Nooo...!
La mesa de roble muda testigo, estaba manchada de sangre. Varias botellas rotas sobre ella y el dibujo pintado de carmesí





A mi amiga Helena.


Elsa Gillari

©