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viernes, 5 de septiembre de 2008

PAS DE QUATRE II


Pas de Quatrè II (2007)
Oleo sobre lienzo - 110X100 cm.
Elsa Gillari
registro Aicoa
todos los derechos reservados



se abre el telón de terciopelo
ante
la puesta en escena

vestida con traje de piedras
corset de encaje, tul y seda
Pas de Quatrè
y la danza comienza


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Una placa de bronce en la entrada: "Clínica Psiquiátrica".



En el interior se respiran olores rancios, angustias contenidas y se escuchan sollozos, que surgen inesperadamente de la nada. Una mesa cuadrada en el medio de la sala, donde algunos se reúnen alrededor, sentados a decir nada. A los costados, en una pared desde un ventanal, la luz se filtra como pidiendo permiso.



Deambulan por los corredores algunos. Otros caminando en círculos, sin llegar a ninguna parte.



En el inmenso patio, una pérgola  con flores de estación, junto a frondosos árboles que guardan secretos de los pacientes, que habitaron el lugar y partieron dejando sus huellas, en cada piedra –algunas cubiertas de musgo- con señales del tiempo mudo.


En uno de los cuartos, ella reposa en su austero camastro, junto a un viejo mueble de rústica madera, conteniendo sus pocas pertenencias.

Recortes de periódicos de páginas policiales, retazos de seda con lentejuelas, una vieja capa de príncipe en terciopelo rojo y accesorios de princesa, guardados en uno de sus cajones. Pétalos de rosas secas, entre las páginas de un libro que relata la historia de quien fuera una estrella.

Dentro de una ajada caja,  un tutú y un par de zapatillas de punta, gastadas por danzar el Lago de los Cisnes. Unas fotos color sepia y unas cartas de amor, de quien la engañara sin piedad, completan la historia funesta.


Viste túnica blanca. Su cabello pajizo y descolorido terminando en sus hombros cansados. De mirada opaca que se humedece ante recuerdos. Párpados caídos, que denotan el paso del tiempo. A sus inquietas piernas las sostienen curvos empeines.


Por las noches, va al patio, calzada con sus zapatillas de punta y vistiendo su amplia túnica blanca. Su escenario de fondo es la pérgola que la corona de flores. El telón se abre y la orquesta toca música de Tchaickovski. Su partenaire,  se acerca y en Pas de Quatré, se inica una danza de los enamorados. Él con saltos y ella en puntas, bailan con gracia giros escenográficos ante un público inexistente.

Terminada la función regresa a su cuarto.

Se sienta en el piso perdida en el tiempo y espacio, prisionera de un silencio que la quiebra, en un llanto profundo.

Míticos monstruos escamados. Pájaros con plumaje rojo y enormes picos. Dragones alados largando fuego de sus fauces la persiguen. Sonidos diabólicos retumbando en su cabeza, la acechan al sucumbir ante el sueño que dan los psicofármacos. Cuando despierta, en sus manos ve sangre chorreando de un filoso puñal, que sostiene con su mano derecha. Y él, yace inerte en el suelo una vez más, como pidiendo perdón.

Se dice a sí misma…"el espectáculo debe continuar”.



Elsa Gillari
*Safe Creative





Pas de Quatrè
Calco sobre modelo vivo (2003)
parte de Instalación "Humano Ser-Ser-Ser Humano"

*Registro Aicoa
Todos los derechos reservados







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